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La vida en la ciudad fue para ella un enorme reto, su padre, dedicado a su labor gremial, apenas tenia tiempo para sus hijas, cuando no estaba en sus jornadas de lucha, estaba preso en alguna cárcel del país por sus ideas políticas. María tuvo que trabajar para poder estudiar, los alimentos que con mucho esfuerzo enviaba su madre, no eran suficientes. Trabajó en labores de hogar.  María Sumire madre y esposa En esta época impulsa la organización del sindicato de trabajadoras del hogar que buscaba mejorar las condiciones de trabajo de las jóvenes campesinas llevadas a la ciudad a trabajar de “sirvientas”. Luego sería vendedora en el mercado de Ttio en la ciudad de Cusco. Justamente los mercados fueron uno de los bastiones urbanos que apoya la campaña que la lleva al Congreso de la República. Terminó sus estudios secundarios en el turno de noche del Colegio de Aplicación Fortunato L. Herrera. Para entonces ya era madre y esposa.
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